refugio interior

25.9.08

seronda


Con la llegada del otoño Doña Pepita sentía que había perdido la oportunidad, una vez más, de disfrutar del verano, tal y como siempre habían hecho en su familia desde que ella podía recordar. Pero de eso hacía ya mucho tiempo. Ella anhelaba la llegada de la nueva estación.

-¡Cuando llega el otoño me duele hasta el coño!-le había dicho la vecina del primero esa mañana al encontrarse en la escalera. Esa mujer tan vulgar que tenía siempre la televisión a todo volumen y de cuya casa salía normalmente un olor a rancio imposible de esquivar.

-¡Qué sabrá esa tía puerca lo que es el otoño!-se dijo Doña Pepita, -el otoño es un momento especial, sabroso, a media luz, deliciosamente melancólico...la vuelta al colegio de los niños, la vendimia, las uvas con pan, las tardes de paseo por la alameda con la rebeca puesta, el olor de las chaquetas recién sacadas del armario, los colores de las hojas caídas, el fresco anochecer y sus colores, las primeras lluviejas...las visitas más frecuentes a su familia, ahora que viven todos juntos en el cementerio, las largas charlas con ellos, las flores, ah, las flores son tan bonitas también en otoño...


11.9.08

a la calle

Hay gente que es la primera en estar en todas las manifestaciones por los derechos humanos, pero si son tus compañeros de trabajo no dudarán en trepar a tu costa y acosarte si lo creen necesario.
Hay personas también que luchan por la libertad de expresión, pero de los que estén bien lejos: si opinas de manera diferente, te despreciarán delante de todos porque eres un ignorante.
Hay algunos que a unas dictaduras llaman dictaduras y a otras, largas revoluciones.
Hay otros que lucharán por tus derechos si eres un desconocido, pero no tienen tiempo para ti si eres su familia o su amigo...¡el activismo es tan entretenido!
Y por encima de todo, no cuestiones, no preguntes, no rasques, no toques los cojones...si hoy has sido un tonto útil, mañana serás un paria miserable. Quien se aparte del rebaño, ¡a la calle!.

21.8.08

aquí estoy todavía


Aquí estoy todavía

(salmo responsorial)

Nací feliz y pequeño,
demasiado sensible decían todos.
El muñeco de mis hermanas,
la niña de los ojos de mi madre,
el heredero de mi padre,
el guardián de secretos de mi abuela,
el compañero de juegos de mis primos...
nací feliz y pequeño.

Y aquí estoy todavía, aleluya.

Aprendí pronto a hablar,
a decir por favor y gracias
y a cantar: Jesús me ama, bien lo sé...
Aprendí los nombres de las cosas
y cómo recitar un poema.
Crecí en una mata de sandía
y comiendo helados a escondidas.
Aprendí los nombres de las cosas.

Y aquí estoy todavía, aleluya.

Descubrí pronto lo que es la ignorancia,
el odio y la tristeza.
Recibí golpes, palizas e insultos
años y años en la escuela,
pero yo ya sabía los nombres de las cosas
y el poder que tienen las palabras.
Crecí sintiéndome un raro
que sabía demasiado.

Y aquí estoy todavía, aleluya.

Tuve tiempo de conocer el amor,
la música, el arte, la amistad, la poesía.
De ver otros caminos,
de buscar nuevas salidas.
Entonces el dolor se instaló en nuestra casa,
la enfermedad, el cansancio,
las partidas.
Perdí a madre, a la abuela, a mi amiga cuando más falta me hacían.

Y aquí estoy todavía, aleluya.

Y doy gracias al Espíritu que da vida,
por todo el sufrimiento,
por cada paso dado y cada caída,
por cada resaca dolorosa
y cada pesadilla vivida.
Gracias por todo lo aprendido, lo vivido,
lo que puedo contemplar mientras viva.
Por respirar un nuevo día.

Y aquí estoy todavía, aleluya.




17.8.08

federico


que un día como hoy te mataron, federico.
por poeta,
por rojo
y por maricón.
por eso mismo te amo yo.


4.8.08

buda, mi colega

tengo que limpiar el buda del escritorio,
que está lleno de mugre y polvo,
sobre todo por el pecho y la barriga; ah,
hemos pasado tantas noches juntos; hemos
soportado la trivialidad y el horror; en momentos turbios
nos hemos reído
limpiamente. ahora
lo menos que se merece es un buen
repaso
con un paño húmedo;
algunas noches, muy largas,
han sido verdaderamente terribles,pero
el buda ha sido una compañía agradable
y tranquila; no llega a mirarme nunca, pero
nunca deja de reírse. se ríe
de esta porquería de
vida: no hay nada que hacer.

"limpiarme ¿para qué?", me pregunta, "volveré a
ensuciarme".
"finjo compartir una necia cordura", le
contesto.
"bébete el vino", responde, "tú sirves para
eso".
"y", le pregunto: "¿para qué sirves
tú?"
replica: "para casi
mirarte".

luego se calla.
lleva una sarta de cuentas con una
borla.

¿cómo ha llegado hasta
aquí?


c. bukowski


23.7.08

asombrosa gracia



asombrosa gracia

qué dulce es tu sonido,

has salvado a un perdido como yo...


la gracia.

secuestrada por la religión,

oculta tras capas de ritos, dorados, biblias,

preceptos, dogmas, mandamientos,

condenas, cielos e infiernos.

está silenciosamente presente en cada momento de la vida:

en el lecho de muerte del enfermo,

entre el grupo de niños que juegan en corro,

con la madre que espera una llamada del hijo,

en el beso que comparten dos personas que se aman,

sobre los campos cubiertos de grano maduro,

en el trino del pajarillo que nos despierta por la mañana,

en el perdón ofrecido al amigo que nos hiere...

en esto y mucho más,

está la gracia.

y así sea.

18.7.08

hijos del sol


como hijos del sol podríamos vivir
si fuésemos conscientes
de lo poco que hace falta para serlo.
pero
no sabemos,
no podemos,
no nos dejan,
no queremos.

no lo haremos.



15.7.08

oh, gracias!


estaba apoyado en la barra de aquel bar tan cutre que había al lado del instituto.
ese día nos saltamos filosofía, creo que kant. yo apuraba mi caña de cerveza con la mirada perdida, los otros jugaban una partida de diana. un viernes más, nuevo fin de semana, el pedo nuestro de cada día, los mismos bares, la misma gente, el mismo hedor.
me aburría.
sentía una vacío enorme, un hastío indescriptible de mí mismo y de mi entorno.
y te vi llegar.
me saludaste, sonreíste y sin darme ni cuenta, pasamos el día hablando de nada y descubriéndonos todo.
cogí tu mano, te apoyaste en mi hombro y oh, gracias!
salvaste mi vida.


14.7.08

recuerda


¿recuerdas los versos de lorca recitados?
¿recuerdas las meriendas con rimas improvisadas?
¿recuerdas las obras costumbristas de los hermanos álvarez quintero las noches de verano?
¿recuerdas la mecedora en la puerta tomando el fresco?
¿recuerdas el olor del romero y la yerbabuena?
¿recuerdas el sabor de la sandía después de una siesta?
¿recuerdas...?
yo ya no puedo,
quiero seguir viviendo.
pero no sé si eso es posible
sin tu recuerdo.


12.7.08

como el viento


...y volaré,
como las águilas volaré
en las alturas...


he estado tan concentrado en mis pajas mentales,
en los problemas diarios,
en saber lo que debía hacer,
en pensar sobre lo que iban a pensar de mí los demás
que,
había olvidado lo que soy,
a pesar de mis intentos por no serlo...
aire.
y a volar.




el amor se esconde dentro del arco iris
el amor se esconde en estructuras moleculares
el amor es la respuesta

j. morrison