refugio interior

6.11.08

borroso



He mirado el reloj sin conocerte,
sin esperar del tiempo una instantánea
más o menos veraz de tu presencia.

Tú te conoces como un hueso propio,
no puede haber jamás contradicciones
en la verdad que eres.
Sin embargo,
no hay espejos que me digan que aún me miras,
y aun sabiéndolo yo
no sé si son recuerdos o espejismos.

Reconozco mi prisa, más me ausento.
Reconozco mi ausencia, pero es tarde.


Contra lo hecho, Chema Prieto. Ciertas mentiras.

5.11.08

todo va mal

...y el apocalipsis sin llegar...

con la falta que me hace ahora mismo un buen apocalipsis o algo...

1.11.08

salmo latinoamericano




Los Pies del mundo hoy caminan
por las veredas de asfalto y violencia,
pero el corazón de los humildes
es más fuerte que los cañones y bombas.

La Paz para la humanidad
No vendrá de fuera
Ni se construirá con armas nucleares,
Ni llegará sólo por acuerdos de gobiernos.

Llegará como la aurora para este mundo maltratado

y ya casi cansada,
llegará de la mano de los simples,
de la gente humilde, de los pobres de la tierra,
y será anunciada por la boca de los niños y niñas,
y al sonido de la música de jóvenes valientes.

Será como el rocío para esta tierra seca...



28.10.08

día de muertos


cada año al llegar esta época íbamos al cementerio con un cubo, trapos, botes de pintura, cepillos, pinceles, brochas, aguarrás...durante varios días se preparaban, raspaban viejas pinturas, se definían las letras de nuevo, se pintaba la lápida para que pareciese nueva, se tiraban flores viejas, se limpiaba a fondo. yo miraba a mi madre realizar estas cosas mientras paseaba por las tumbas de los vecinos, los parientes lejanos, la gente del pueblo. las mujeres estaban hablando mientras hacían la limpieza, se encontraban, comentaban, rumoreaban, recordaban...como hacían al encontrarse en el mercado, pero éste era el puesto de los muertos.

cuando llegaba el día de los muertos, íbamos con un buen ramo de flores para honrar la memoria de los nuestros. es difícil expresar lo que sientes cuando eres un niño y ves tu nombre en una pequeña lápida blanca. me habían explicado muchas veces que ése no era yo, que era mi hermano mayor, en honor del cual me habían puesto su nombre. yo no sabía muy bien la diferencia entre el niño del cementerio y yo mismo. dos personas hijas de los mismos padres y que se llaman igual, ¿no habían de ser la misma? racionalizar con 7 años no suele ser fácil.

han pasado los años. mi madre ya no va a limpiar la lápida, ni la abuela, ni la tía jose, ni el tío félix, ni el tío juan, ni charito, ni el vecino pepe, ni maria josé la compañera de hospital de mamá, ni flora, ni milagros...cuando te mueres, la limpieza es algo muy relativo, hay mejores cosas en las que pensar.

2.10.08

por caridad



ya había pasado un año desde la última vez que lo había visto de lejos, camino de la estación. estaba ahí fuera, lo sabía, le había dado tiempo a intuirlo por el rabillo del ojo antes de meterse apresuradamente en el servicio. la discoteca de bote en bote como cada verano, todos los forasteros habían venido al pueblo una vez más. también él. ¿y qué podía hacer para no parecer un imbécil cuando se topase con...?

fue inevitable que todo acabara así: tan precipitado, tan cutre, tan frío, con fingida indiferencia...

lo peor de todo es que sabía que volvería a ocurrir. sólo tenía que salir de su apestoso escondite, cruzar una mirada y todo volvería a repetirse. se arrastraría, suplicaría, vendería su alma por un poco de cariño...mentiroso, comprado, interesado y vacío...pero cariño, un poquito de cariño...

25.9.08

seronda


Con la llegada del otoño Doña Pepita sentía que había perdido la oportunidad, una vez más, de disfrutar del verano, tal y como siempre habían hecho en su familia desde que ella podía recordar. Pero de eso hacía ya mucho tiempo. Ella anhelaba la llegada de la nueva estación.

-¡Cuando llega el otoño me duele hasta el coño!-le había dicho la vecina del primero esa mañana al encontrarse en la escalera. Esa mujer tan vulgar que tenía siempre la televisión a todo volumen y de cuya casa salía normalmente un olor a rancio imposible de esquivar.

-¡Qué sabrá esa tía puerca lo que es el otoño!-se dijo Doña Pepita, -el otoño es un momento especial, sabroso, a media luz, deliciosamente melancólico...la vuelta al colegio de los niños, la vendimia, las uvas con pan, las tardes de paseo por la alameda con la rebeca puesta, el olor de las chaquetas recién sacadas del armario, los colores de las hojas caídas, el fresco anochecer y sus colores, las primeras lluviejas...las visitas más frecuentes a su familia, ahora que viven todos juntos en el cementerio, las largas charlas con ellos, las flores, ah, las flores son tan bonitas también en otoño...


11.9.08

a la calle

Hay gente que es la primera en estar en todas las manifestaciones por los derechos humanos, pero si son tus compañeros de trabajo no dudarán en trepar a tu costa y acosarte si lo creen necesario.
Hay personas también que luchan por la libertad de expresión, pero de los que estén bien lejos: si opinas de manera diferente, te despreciarán delante de todos porque eres un ignorante.
Hay algunos que a unas dictaduras llaman dictaduras y a otras, largas revoluciones.
Hay otros que lucharán por tus derechos si eres un desconocido, pero no tienen tiempo para ti si eres su familia o su amigo...¡el activismo es tan entretenido!
Y por encima de todo, no cuestiones, no preguntes, no rasques, no toques los cojones...si hoy has sido un tonto útil, mañana serás un paria miserable. Quien se aparte del rebaño, ¡a la calle!.

21.8.08

aquí estoy todavía


Aquí estoy todavía

(salmo responsorial)

Nací feliz y pequeño,
demasiado sensible decían todos.
El muñeco de mis hermanas,
la niña de los ojos de mi madre,
el heredero de mi padre,
el guardián de secretos de mi abuela,
el compañero de juegos de mis primos...
nací feliz y pequeño.

Y aquí estoy todavía, aleluya.

Aprendí pronto a hablar,
a decir por favor y gracias
y a cantar: Jesús me ama, bien lo sé...
Aprendí los nombres de las cosas
y cómo recitar un poema.
Crecí en una mata de sandía
y comiendo helados a escondidas.
Aprendí los nombres de las cosas.

Y aquí estoy todavía, aleluya.

Descubrí pronto lo que es la ignorancia,
el odio y la tristeza.
Recibí golpes, palizas e insultos
años y años en la escuela,
pero yo ya sabía los nombres de las cosas
y el poder que tienen las palabras.
Crecí sintiéndome un raro
que sabía demasiado.

Y aquí estoy todavía, aleluya.

Tuve tiempo de conocer el amor,
la música, el arte, la amistad, la poesía.
De ver otros caminos,
de buscar nuevas salidas.
Entonces el dolor se instaló en nuestra casa,
la enfermedad, el cansancio,
las partidas.
Perdí a madre, a la abuela, a mi amiga cuando más falta me hacían.

Y aquí estoy todavía, aleluya.

Y doy gracias al Espíritu que da vida,
por todo el sufrimiento,
por cada paso dado y cada caída,
por cada resaca dolorosa
y cada pesadilla vivida.
Gracias por todo lo aprendido, lo vivido,
lo que puedo contemplar mientras viva.
Por respirar un nuevo día.

Y aquí estoy todavía, aleluya.




17.8.08

federico


que un día como hoy te mataron, federico.
por poeta,
por rojo
y por maricón.
por eso mismo te amo yo.


4.8.08

buda, mi colega

tengo que limpiar el buda del escritorio,
que está lleno de mugre y polvo,
sobre todo por el pecho y la barriga; ah,
hemos pasado tantas noches juntos; hemos
soportado la trivialidad y el horror; en momentos turbios
nos hemos reído
limpiamente. ahora
lo menos que se merece es un buen
repaso
con un paño húmedo;
algunas noches, muy largas,
han sido verdaderamente terribles,pero
el buda ha sido una compañía agradable
y tranquila; no llega a mirarme nunca, pero
nunca deja de reírse. se ríe
de esta porquería de
vida: no hay nada que hacer.

"limpiarme ¿para qué?", me pregunta, "volveré a
ensuciarme".
"finjo compartir una necia cordura", le
contesto.
"bébete el vino", responde, "tú sirves para
eso".
"y", le pregunto: "¿para qué sirves
tú?"
replica: "para casi
mirarte".

luego se calla.
lleva una sarta de cuentas con una
borla.

¿cómo ha llegado hasta
aquí?


c. bukowski



el amor se esconde dentro del arco iris
el amor se esconde en estructuras moleculares
el amor es la respuesta

j. morrison